La Iglesia Católica del sur del país tiene fe en los diálogos de paz anunciados por el Gobierno con la guerrilla liderada por Iván Márquez.
Obispos de Nariño se reunieron y hablaron de la terminación del conflicto.
Por Winston Viracacha.
Los obispos de Tumaco, Pasto e Ipiales en Nariño dejaron clara la postura de la Iglesia ante el proceso que se avecina con las disidencias de la Segunda Marquetalia las FARC y dicen que tiene que ser un dialogo que permita un acuerdo general para la terminación del conflicto y la construcción de una paz duradera en Colombia.
Monseñor Orlando Olave, obispo de Tumaco dijo que la tarea de la Iglesia ha sido clara en la defensa de las víctimas y su reparación e invitó a la Coordinadora Guerrillera del Pacifico a que mire este diálogo con vocación de paz y reconciliación en esta oportunidad que le da el Gobierno Nacional del presidente Gustavo Petro.
Dijo el representante de la Iglesia católica en el Pacifico nariñense que esta podría ser una nueva ventana para que todos los actores armados en Nariño entiendan que el camino es la reconciliación y la paz.
“Creo que tiene que haber claridad desde el primer ciclo para saber realmente cuál será el futuro de estos diálogos”, insistió monseñor Olave.
Advirtió, sin embargo, que no es una situación fácil porque aún hay presencia de actores armados y pueda que se vayan, pero llegarán otros que en este momento no están en el territorio e invitó al Gobierno Nacional para que cope esas zonas y las comunidades puedan sentir de verdad la paz que todos están esperando.
José Grisales Obispo de la diócesis de Ipiales, en la frontera sur entre Colombia y Ecuador, aseguró que la iglesia católica sigue con la misma esperanza: que el dialogo sea la solución a todos problemas y que no sean las armas las que sigan causando atropellos a las comunidades.
“Este acercamiento e inicio de conversaciones debe tener como fin acabar con las confrontaciones porque esto solo deja muertos y deja una lista de seres queridos heridos que hacen parte de familias que ya no están y eso es lo que ya no quieren los nariñenses”, afirmó monseñor Grisales.
Agregó que los colombianos quieren transitar a una sociedad pacifica en donde todos podamos coexistir en la diferencia y ayudarnos a crecer y desarrollar la nación.
Mientras que el Obispo de Pasto, monseñor Juan Carlos Cárdenas, fue enfático en señalar “que la iglesia siempre mira con esperanza cualquier ventana u oportunidad que se abra para buscar la salida pacífica a los conflictos en los territorios”, también dijo que este inicio de diálogos con los firmantes de la paz y que se apartaron de este proceso tenga todo el éxito para el bienestar de las comunidades que viven la guerra en sus territorios”.